Un encuentro inesperado con don Javier Echevarría

Mika (María Margarita Vera) y su familia se encontraban en Roma en Octubre de 2016. Visitaron Villa Tevere con la esperanza de visitar a don Javier Echevarría, en ese momento Prelado del Opus Dei; pero no tuvieron suerte puesto que el Padre (como se le dice de cariño al Prelado), saldría...

Noticias
Opus Dei - Un encuentro inesperado con don Javier Echevarría

Mika (María Margarita Vera) y su familia se encontraban en Roma en Octubre de 2016. Visitaron Villa Tevere con la esperanza de visitar a don Javier Echevarría, en ese momento Prelado del Opus Dei; pero no tuvieron suerte puesto que el Padre (como se le dice de cariño al Prelado), saldría del país y se encontraba ocupado preparando un viaje. Al día siguiente, estando Mika y su familia en el Aeropuerto de Roma ella y su suegra vieron venir a dos sacerdotes que de momento no despertó en ellas, ninguna curiosidad, puesto que era Roma, en donde hay muchos sacerdotes en todas partes. Pero pronto cayeron en la cuenta que se trataba de los custodes de don Javier, don José Andrés y don Fernando Ocáriz (actual Prelado del Opus Dei), por lo que, sin pensarlo dos veces, se lanzaron a saludar al Padre y le indicaron rápidamente que eran “hijas suyas”, para dejarle saber que eran fieles del Opus Dei. Alcanzaron a decirle también que eran venezolanas, y el Padre, inmediatamente, les hizo saber que rezaba intensamente y siempre por la paz en Venezuela y les pidió, como era su costumbre, que rezaran por él.

Sin todavía reaccionar del todo, le vieron alejarse y volvieron a sus sitios … cayendo en la cuenta muy pronto que no le contaron nada sobre sus vidas y sus apostolados, no aprovecharon para pedir la bendición de algún Rosario que portaban en sus carteras, que rezaban por él y sus intenciones; por lo que deciden, una vez más, buscar al Padre e intentar localizarlo en alguna de las salas de abordaje. Lograron encontrar al Padre y sus custodes en otra sala de abordaje.

Esta vez, con mayor mesura y tranquilidad se tomaron el tiempo para presentarse, llevaban esta vez a los 4 hijos de Mika con ellas y le comentó Mika que cuando él vino a Costa Rica, en el año 2014, su hijo tuvo la suerte de saludarle junto con sus compañeritos del preescolar Olmos -un kinder impulsado por personas que están en contacto con el Opus Dei-. En aquella ocasión una de las actividades consistió en lanzar decenas de mariposas al aire, a lo que el Padre sonrió en señal de que lo recordaba. Mika agradeció al Padre de nuevo sus desvelos por Venezuela y sus habitantes, a lo que el Padre comentó que rezaba mucho por ellos. Finalmente le pidieron al Padre una foto para tenerlo más presente y cada vez que la vieran, rezar por sus intenciones. Se despidieron y regresaron a su sala de abordar sin poder aún creerse este episodio.

No habían terminado de llegar, cuando Mika se percató de que había dejado olvidado su bolso junto al Padre. Por tercera vez salieron corriendo hacia el Padre y se encontraron, en dirección contraria, a don José Andrés (uno de los custodes del Padre) que venía a decirle, justamente, lo del bolso, el cual estaba muy bien custodiado por el Padre. Mika aprovechó el incidente para volver a sentarse junto a él y contarle que ella tiene un club de niñas pequeñas en su casa, en Costa Rica donde les da formación católica. En ese momento la interrumpió el Padre para decirle que el club de niñas está bien … pero que hay que interesarse mucho por las chicas no tan pequeñas, para acompañarlas en su vida cristiana.