San Josemaría: su mensaje de santidad en medio del mundo sigue siendo una novedad

Mons. Mario Quirós, obispo de Cartago, presidió en la Catedral Metropolitana de San José (Costa Rica) la concelebración eucarística que tuvo lugar por la festividad de San Josemaría el pasado sábado 24 de junio de 2017.

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Opus Dei - San Josemaría: su mensaje de santidad en medio del mundo sigue siendo una novedad

Mons. Mario Quirós, obispo de Cartago, presidió en la Catedral Metropolitana de San José (Costa Rica) la concelebración eucarística que tuvo lugar por la festividad de San Josemaría el pasado sábado 24 de junio de 2017. Asistió una gran cantidad de fieles de la Prelatura, cooperadores y amigos acompañados de sus familiares. En las bancas se podía ver mucha gente joven. Gran cantidad de personas pudieron acercarse al sacramento de la confesión y la comunión con motivo de la fiesta. En la concelebración participó también Mons. Luis Baura de la Peña, Vicario Regional del Opus Dei en Costa Rica y Mons. George Kovakaad, secretario de la Nunciatura.

Mons. Quirós mencionó la fidelidad a Dios de San Josemaría y cómo su mensaje de santidad en medio del mundo sigue siendo una novedad. Hizo énfasis en que estos tiempos nos retan a nuevos compromisos con el evangelio y animó a los presentes a que siguieran poniendo todos los medios, al igual que San Josemaría, para hacer mucho bien en el mundo y no tener miedo a los grandes desafíos.


Al final de la eucaristía Mons. Kovakaad desarrolló la frase de San Josemaría “ahogar el mal en abundancia de bien” y pidió oraciones por el santo Padre, a la vez que transmitió su bendición apóstolica. Mons. Luis Baura agradeció la presencia de ambos y aseguró a Mons. Quirós sus oraciones y las oraciones de los fieles del Opus Dei presentes, por su nuevo ministerio en Cartago.

A la misa asistieron personas de muchos lugares de la geografía nacional, pero principalmente de la Meseta Central. Hazel María, comentó que “En el Opus Dei encontré un santo que, como yo, cree que en los detalles y las cosas pequeñas están las grandes diferencias. Mi sorpresa fue encontrar una espiritualidad en la cual puedo llegar a santificarme por medio del trabajo profesional, ofrecer a Dios mi trabajo de cada día…”.

Gretel, madre de familia también estuvo presente en la Catedral: “Nos motiva asistir a la misa sus enseñanzas, su legado, sus valores. La importancia de la unión familiar y del rol de cada quien dentro de la misma. Sus preciosos mensajes… pero sobre todo, la guía para buscar a Dios”.

“Le tengo mucha devoción”, dijo Yinnary, “al fundador del Opus Dei; lo conozco desde hace casi 6 años. Es para mí importante ir a la misa para homenajearlo en su día y por ese gran legado tan maravilloso del Opus Dei”.

“Conocí la Obra a través de mi esposa”, afirmó Juan Carlos, “que empezó a asistir por la academia de alta cocina Guaitil. Asistí a la Santa Misa para recordar y celebrar al santo de lo ordinario y su mensaje. Un mensaje que nos dice que la búsqueda de la santidad se puede conseguir por la santificación de los quehaceres diarios y este mensaje ha impactado mi vida en el día a día, porque ahora tengo a Jesús más presente en mis actividades”.

No es la primera vez que Maricruz, vecina de Rohrmoser, asiste a una misa por la festividad de San Josemaría: “Creo que ir a la misa es una forma directa de unirse a la fiesta que se celebra en el Cielo por ser el día en el que este santo volvió allá, después de cumplir su labor en la tierra. Es una celebración a la que le tengo gran devoción porque la Obra es una familia, y esa familia existe gracias, en gran parte, a la intercesión de San Josemaría. Ir a la misa es una forma de agradecerle a Dios y a este gran Santo por toda su labor!”